jueves, 25 de septiembre de 2014

Jueves de novela

Lo leí en una novela y esa escena se me quedó grabada en la mente. Pasó el tiempo y al retomar el libro,  ese capítulo que mi cabeza recordaba no aparecía tal y como mi memoria lo contaba.
En una de las conferencias de Ted sobre la memoria, la ponente comenta que no solo hay estudios sobre la perdida de memoria, también se investiga sobre la memoria falsa y la posibilidad de modificar  los recuerdos en la cabeza a posteriori, como si de una wikipedia se tratara. Así pasas a recordar detalles que no has visto o sucesos que no han tenido lugar. Da un poco de miedo ¿verdad?

Como es jueves, os explico la esencia del recuerdo que ya no sé si es el recuerdo de lo que leí la primera vez, o lo que entendía con la segunda lectura o  una mezcla de todo. Como  además le añado conscientemente detalles inventados propios, entenderéis que ni en broma os diré el nombre de la novela, no sea que vengan a reclamarme por distorsionar parte de obra ;O) 


Tiene lugar en un país en revolución, con restricciones en la compra de alimentos y persecución de los religiosos. Un sacerdote, disfrazado de laico, busca con mucha cautela en el mercado negro, vino para poder consagrar. Consigue contactar con un policía, que tiene especial predilección por la captura de religiosos, y éste le lleva hasta el vendedor. Allí mismo, delante del policía compra una botella de vino (para poder consagrar) y otra de licor (para disimular)
Cuando ya tiene una botella en cada mano, el policía le comenta entre risas que no se pueden ir sin brindar por el acuerdo de venta de las bebidas. El sacerdote intenta brindar con el licor, pero el policía le arrebata la botella vino  y llena tres vasos. La botella se va vaciando. Insisten en un segundo brindis.... Ya casi no queda vino. 
El sacerdote observa como las posibilidades de que Dios se haga presente en la tierra, y consuele y acaricie a sus amigos, van desapareciendo. Con tristeza piensa en como la acción de un hombre, puede impedir que Dios se acerque a su pueblo.  


 
 

1 comentario:

  1. Esas charlas de TED son muy buenas, siempre nos hacen pensar.

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