lunes, 31 de octubre de 2011

Finaliza octubre.

Y se acabó. 

Mogollón de gracias por la compañía en las letanías

Sobre los comentarios, los primeros días,  por tiempo, no pude contestar. Después pensé que quizás así era mejor, y por eso aunque he tomado nota, no he contestado ni a las peticiones de oración. 
De hecho los comentarios en sí, peticiones incluidas, han formado parte de las letanías. 

Y, por suerte para mi mente que a veces se bloquea,  algunos comentarios, así como entradas de otros blogs, han servido de inspiración, o simplemente copia-enlace.

Por leer, comentar o ceder link al blog sin quejarse (no vale pedir pasta ahora, ya ha prescrito el plazo), gracias. 

Es genial visitar a la Madre en compañía.
Me ha ayudado. Y me alegra que haya ayudado

Me ha gustado rezar juntos.


Y noviembre, último mes del curso.religioso (o como se llame) será como  mes de fin de curso. O sea un poco caos. 
Sin temas, sin horarios, mezclando un poco todo. 
El de mañana día 1, tiene su gracia

Así será noviembre en esta casa.



Trono de sabiduría

(Acabar como empezamos, con los recuerdos de la vasija)

Recuerdo una noche, hace mucho mucho tiempo.

La oscuridad cubre los árboles de carbón y azul. La luna los salpica de plata.
En la casa, un rayo de luz blanca entra por la ventana y se desparrama por el suelo de la habitación.
Fuera profundo silencio. Dentro pacífica calma.
De repente, un llanto.

María acaricia la cara del Niño, recoge sus lágrimas.
Pero la pena del Pequeño, no mengua

Se levanta, levanta al Niño, lo pasea, canturrea.
La veo moverse entre estelas de plata.
El bebe recogido entre sus brazos, ya no llora.

Ella se sienta. El niño en su regazo.
La claridad, prudente, envuelve su perfil pero ni les roza la cara

El Peque apoya su cabeza sobre el pecho de la Madre. Respira al compas de sus latidos.
La Madre apoya su mano sobre su cabecita.
Ambos se duermen.

También en sueños, respiran las mismas esperanzas, las mismas sonrisas, los mismos dolores.
Tanto durmiendo como despiertos, las dos caras  reflejan la  misma señal, la misma marca.
La del  mismo Amor Eterno y Verdadero.

       
         


     

domingo, 30 de octubre de 2011

Causa de nuestra alegría

La mayor alegría: saber que estamos muy bien sujetos al Amor de Dios.
Que desde ya, tenemos ganado su Amor.

Que gracias al Señor, solo Lo perderíamos si voluntariamente renunciáramos a Dios y a su Perdón. 
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«¿Quién nos separará del amor de Cristo?
¿La tribulación?,
¿la angustia?,
¿la persecución?,
¿el hambre?,
¿la desnudez?,
¿los peligros?,
¿la espada?

Pero en todo esto salimos vencedores gracias a aquel que nos amó.
Pues estoy seguro de que ni la muerte ni la vida ni los ángeles ni los principados ni lo presente ni lo futuro ni las potestades ni la altura ni la profundidad ni otra criatura alguna podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús Señor nuestro.»

San Pablo a los Romanos 8, 35. 37-39





                       

sábado, 29 de octubre de 2011

Reina de la familia

La familia es algo grande.

Y como todo lo grande, proporciona muchas alegrías.
Y como todo lo importante,  también supone esfuerzo y trabajo.
Y como todo lo bueno, es bombardeada por un montón de "malvados enemigos", unos internos y otros externos.

No es fácil superar todos los ataques, pero no es imposible.

De hecho es posible.
Incluso es posible superar los bombardeos y defender la familia, sin acabar descuajeringado o destrozado.
Es posible mantener y crecer en familia, y hacerlo con alegría y paz.

Es posible con ayuda de Dios, y la intercesión de la Madre

Pido a la Madre por las familias,
para que  llene de amor y paciencia a cada una de las personas que la conforman,
y suavice las dificultades internas y externas.

Y así puedan amarse, apoyarse, crecer y caminar juntas, con alegría y paz,  hacia la meta.




viernes, 28 de octubre de 2011

Reina de la paz

Aclamar a la Reina de la paz, implica que es posible un reino de paz.

Sin angustias, ni desprecios, ni guerras, ni sensación de abandono, ni torturas.

Un reino de verdad, de justicia, de caridad, de libertad.


Un reino de luz, en donde se pueda cantar alto, y sin miedo. 
Y en donde esas (click-->)   luces que no se apagan ,  puedan crecer en tranquilidad.  



jueves, 27 de octubre de 2011

Reina de los apóstoles

Para los apóstoles, los doce, tenía un cuidado especial. Como una Madre con los amigos de su Hijo, que son como nuevos hijos.

Una vez uno de ellos se fue lejos, muy lejos, lejíiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimos,  para explicar lo que habían vivido con  Cristo.
Al partir, Ella le dio su bendición.

Una día, la Madre, que era muy Madre, y cada día recordaba a cada uno de sus nuevos hijos, quiso acercarse para confortar a ese que estaba tan leeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeejos  y ayudarle en su misión.

Pero Ella aun no había subido al cielo; seguía en tierra.
Y en la tierra no se conocía  el Ave, ni el Concorde, ni el desintegrador de partículas, ni nada parecido.
¿Cómo llegar hasta ese hijo?
No sé muy bien como, pero saltándose todas las leyes físicas, llegó junto a él, y le pidió una iglesia. En Zaragoza.
Pues,  ¿quién es capaz de detener a una Madre que se propone ayudar a un amigo de Su Hijo, que además es un nuevo hijo?

Sí. Definitivamente, la Madre, para los sacerdotes,  tiene una atención especial.
Tan especial que si hace falta, se salta las leyes de la naturaleza.

   

miércoles, 26 de octubre de 2011

Madre del Creador

Oscura y misteriosa profundidad del océano.
Movimiento veloz y lento, del firmamento.
Antes o después. Lejos o cerca.
El ayer, hoy y mañana.
Las cantidades, muchas o pocas o nada o todo.

La tempestad, con su reflejo afilado y su estruendo, su agua y su aroma a tierra engendrada.
Los castores, las sardinas, las ranitas y los ruiseñores.

El perfil de las montañas, el perfil del mar, el perfil de tu cara, el perfil del camino que me lleva a casa.

Explosión de lágrimas. Cuando naces, cuando te empapa la vida, cuando se  va evaporando y te deja seco.

La música. Canciones que estallan por nacimientos o bodas o re encuentros. Melodías que acompañan a separaciones, funerales.
Los colores que avivan emociones.

La energía, la memoria, el sonido, aromas, la historia, la luz, la verdad, el arte, la comunicación, los reflejos, la fuerza, la lógica, el movimiento.

Emociones. Afectos. Sonrisas. Acogida. Ilusión. Compañía. Vida.

Cariños.

Amor
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Y la Madre del Creador, con infinita paciencia, nos enseña a utilizar todos esos inventos.
A aprovecharlos,  a disfrutarlos, a recogerlos,  a conservarlos.
A entender  las instrucciones, a seguir el ejemplo de los expertos.

Aun cuando no los usamos bien. Aun si los desgarramos.

Ella no pierde la confianza.
No pide que nos lo quiten todo.
Tampoco nos malcría reparando al instante lo que hemos destrozado.

Es Maestra. Ella siempre nos enseña. Nos apoya.

Es Madre del Creador. Es Maestra nuestra.

     

martes, 25 de octubre de 2011

Salud de los enfermos

Cuando duele la cabeza, o la muela, o no puedes comer, o ardes en fiebre, o las células inventan mil formas que no son las del diseño original, o desparecen.

Cuando tu cuerpo ya no quiere funcionar, o incluso funciona en contra, o se convierte en una tortura.
O cuando te susurra que tus días se acaban ya, antes de tiempo. Y tú pides meses, horas para dejarlo todo un poco ordenado, pero la enfermedad no quiere darte margen.

Cuando la parte más física falla
O cuando falla la psíquica
O cuando parece que desapareces tú, y entra en tu cuerpo otro ser con otro carácter, con otras palabras, con otra memoria

Cuando ya no entiendes el por qué

Cuando esto sucede, allí está la Madre.
Por encima de tu cuerpo, tu cabeza, tus palabras… es tu Madre.

Y tiene un corazón en donde cobijarte.
Y tiene un para qué de todo eso.

Para que te cures y se vea el poder de Dios y te inunde su Amor.
O para que sigas sufriendo y se vea el poder de Dios y te inunde su Amor.

Ella conoce el sentido de tu dolor.
Ella sabe lo que es no entender.

Como a un pequeño herido, Ella, aunque te enfades, aunque te rebeles, Ella te arropa.


        


lunes, 24 de octubre de 2011

Cedro del Líbano


ÁNGELUS
Domingo 28 de febrero de 1988


1. Nuestro pensamiento se dirige hoy hacia la querida tierra del Líbano para descubrir en ella las huellas de la devoción de ese amado pueblo a la Virgen Santa. Durante trece años de graves sufrimientos, la invocación de todos los libaneses a la Virgen Santísima, "Nuestra Señora del Líbano" ha sido continua e intensa. A la Virgen han confiado sus pruebas, sus aspiraciones y sus esperanzas.
.....................

Unámonos también hoy a los libaneses para pedir a la Virgen, paz, solidaridad y una rápida solución de los problemas que tanto afligen a esta tierra.

Invoquémosla con las palabras de un himno tan estimado por ellos, cantado también en San Pedro durante la liturgia maronita celebrada el pasado 2 de febrero:

"Oh María, Reina de los montes y de los mares: Patrona del Líbano, dirige una mirada materna a todos tus hijos, extiende hacia ellos tus manos puras y bendícelos"

Amén.

(Gracias NIP)
   

domingo, 23 de octubre de 2011

Reina de todos los santos

Hoy,  día en que se celebra la resurrección, asistiré a dos funerales de familiares de dos amigas.

Esta tarde tengo el funeral de una abuelita muy querida en su familia.

Ahora vengo del funeral de la peque A los dos años detectaron que le pasaba alguna cosa que no sabían bien bien identificar. Siguieron  tres años de acompañar a la peque mientras crecía y al mismo tiempo se iba apagando. Han sido tres años en los que su familia se ha volcado en ella.

De la homilía del sacerdote me quedan tres frases grabadas

1) No entender no implica no tener sentido. Todo tiene un sentido, aunque no lo entendamos
2) Pronto, en el día de todos los santos, celebraremos el santo de la peque.
3) Al final, se ha dirigido a los no creyentes invitándoles a buscar el sentido de la muerte para poder dar sentido a la vida.

Me emociona  ver como una familia se ha dedicado, se ha desvivido por la pequeñaja
Y la otra por la abuelita.

Reina de todos los santos, ruega por nosotros

   

Reina Asunta a los cielos




sábado, 22 de octubre de 2011

Casa de oro

Que bueno es tener 24 horas dedicadas a la Madre.

Y que todas mis sonrisas de esta jornada, se escapen volando  hasta Su Mirada.

Y que todas mis miradas de este día, sean perseguidas por Su Sonrisa


Es mi Madre, que en este día, me muestra cuanto disfruta acogiéndome.
Es su Corazón, mi dulce casa.



     

viernes, 21 de octubre de 2011

Madre de la Iglesia

¿Qué piensa  una Madre cuando tiene entre sus brazos a su Hijo?

Cuando Lo ha sentido hervir de fiebre, sin poder tocarle la frente.
Cuando Lo ha visto sangrar, caer, ahogarse.
Después de ver como Lo acosaban con traición, humillación y desprecio.
En soledad.

¿Qué piensa con su Cuerpo ya sin vida, pesando en su regazo?

Unos minutos antes, su Hijo le pide y Ella acepta.

Y, por ser petición de su Hijo, que se muere,  no sólo acepta sino que ama y desea acoger a su Iglesia


         

jueves, 20 de octubre de 2011

Vaso de insigne devoción

Ya se van todos los que han venido.
Se van repletos de fuerza y consuelo.
Aunque alguno no se de cuenta, se lleva un montón de dones encima.

Todos los que han estado se van. 
No se van los que no han venido.
Los que por sus heridas, problemas o miserias de quien sean, no han podido acudir al encuentro.

Ahora ya sólo queda el Señor.
Alegre por el encuentro.
Triste porque le faltan los ausentes y  le ha quedado demasiado Amor entre sus manos, que no ha podido entregar. 

El podría volverse a su casa. 
Pero en vez de eso, planta una tienda de campaña y se queda.
A esperar.
Por si vienen. O por si vienen otros.

Y María allí cerquita, Le reza

Y alguien enciende una lámpara de aceite, para que el que venga sepa.
Para que sepa que allí está el Señor esperando.
Anhelando a los ausentes. O a los que simplemente llegan.

Y María allí cerquita, Le mira.
Y aunque no Le ve,  Le reza.

Y llega un mensajero con un ramo de avemarías que alguien ha enviado para hacerles compañía.
Rosa de jueves luminoso


     

miércoles, 19 de octubre de 2011

Estrella de la mañana

El pequeño Juan se levanta y se acerca a Pablito para despertarlo. 
A él le ha despertado su madre y en sus encargos está el asegurarse que Pablito se levante, se arregle y desayune. 
Su madre y su padre han despertado con el audaz canto del gallo. 
Al gallo lo ha despertado la energía del sol. 
Al sol, la melancólica despedida de la luz de la luna que hace un drama de su retirada, aunque no dura ni un día.

Y muy temprano, cuando aun no clarea, se despierta María.
Aprovecha la tranquilidad de las primeras horas para rezar por la noche que se va y por el día que comienza.

Yo creo que Ella, que durante tantos años en la tierra se levantó temprano para empezar la jornada, ahora tambien está atenta a la madrugada.

Y así como antes alababa al empezar el día, ahora también canta.
Así como ya temprano acogía  a los peregrinos , ahora también  acoge al  que se acerca, sea la hora que sea.

Al preparar la casa, se acordaba de los retos e inquietudes que los suyos tenían para ese día
Y de los retos e inquietudes de los amigos de los suyos, esos que no querían saber nada de Ella.
Ahora también recuerda nuestros retos.
No los supera por nosotros, pero los recuerda y nos apoya. Y eso me anima.

Así como sabía que a ese día no le faltarían sus dolores, ahora también lo sabe.
Así como intercedía ante su Hijo; ahora  ya de buena mañana, también intercede.
Y así como escondía un dulce entre la comida que entregaba, esconde sonrisas y caricias de viento entre las agotadoras horas de nuestra jornada.

Así cuando nos levantamos, nos tiene todo un reino preparado.
Un reino con  dolores. Un reino con alegrías.
Un reino que lleva el triunfo marcado a fuego, marcado con sangre.
Un reino que al fin y al cabo, tiene por reina a una Madre, a María.


     

martes, 18 de octubre de 2011

Madre del Salvador


Dolorosos por D Javier
El botón: " Eso es orar: es abrazar la voluntad de Dios, incluso cuando duele. "

lunes, 17 de octubre de 2011

Puerta del Cielo

La pequeña María, la hija de los vecinos, está sentada con dos pequeñas amigas, junto a la puerta de María (mi María, nuestra María). Entre las tres peques, suman 25 años. 
Shhhh. Escucha. Desde aquí solo se oye una parte de la conversación. Sólo lo que dice María pequeña:

- Que sí, que vengo cada mañana a casa de la Señora María, a jugar a nuestro juego.
Yo le pregunto : “¿Qué quieres que haga hoy? Hoy mis manos y mis ojos son tuyos, te los presto."

- ……………. - (no oigo que dice la otra niña)

- Pues depende. A veces me dice: "Si me prestas tus pies, me gustaría que fueran a buscar agua y se la llevaran a tu abuela. Si me regalas tu cabecita, querría que aprendiera mucho. Si me dejas tus manos, las utilizaría para ayudar a tu mama. Si tu boca, llenaría el día de alabanzas al Señor."
O a veces simplemente me dice: “Juega con Sara”, “Sonrie”, “Deja tu muñeca al bebé” “Vete a dormir tempranito” …

-…………………

- Nooooo. Nunca me pide nada imposible. Siempre son cosas o divertidas o difíciles, pero nunca raras. Y yo me lo paso bien, y ella sonríe, y su sonrisa es más refrescante que irse a nadar al lago. Yo quiero seguir siempre con este juego. Además cuando mis palabras son de ella, es como más fácil decir cosas buenas.

-….......................

- A veces pasa. Pero a Ella no le importa

-….. .....................

- ¿Por qué no?

-…................

- Ah, eso ya lo tengo pensado. Cuando sea mayor y me case y tenga tres niños como mamá y me vaya a vivir lejos..., la Señora dice que siempre va a estar cerca. Y que no importa si no puedo correr por la mañana a su casa, que igualmente le puedo regalar mi mirada, las orejitas, las palabras y el corazón. Cada día. Y que como será su regalo, Ella lo va a cuidar como si fueran sus propias orejas.

Uff, por los ojitos de las niñas, sospecho  que les a gustado el juego; vamos a tener a las otras dos niñas aquí cada mañana.
Y como corra la voz…  Esto se va a convertir en un campamento matinal de críos

Y María, la que es  mayor y Niña, la Señora, no hace más que sonreir.


  


domingo, 16 de octubre de 2011

Auxilio de los cristianos



Y más botones de muestra: " ¿Cuándo se pierde esa capacidad, ese dulce abandonarse de los niños? ¿Dónde se encuentra de nuevo?"


       

sábado, 15 de octubre de 2011

Arca de la Alianza

Es casi como una nana.
Vale, sí. La escribió  Santa Teresa.
Pero por un momento, imagínate a Nuestra Madre.
Sentada, acogiendo a alguien que asustado y muy cansado, casi llora sobre su hombro.
María le revuelve el pelo, y empieza a cantar en un semi-susurro.

Nada turbe,
Nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.


  

viernes, 14 de octubre de 2011

Refugio de los pecadores

Ojalá pudiera rebobinar y borrar todo lo que ha pasado.
Eliminar la ofensa.
Desintegrar ese mal, que ha pasado de  posible a ser real.
Ese mal al que he dejado entrar en la historia, al darle un tiempo y un lugar.

Le he hecho tanto, tantísimo daño, que es imposible borrarlo.
He herido a su familia, a su gente, a mi gente, a  los antepasados, a la tierra.
He herido a mi Dios.


María, tú lo entiendes, ¿verdad?
Sí comprendes. Se nota en el chispazo de esas lágrimas.
No, no quería ponerte triste.
Tú entiendes que el daño es tan grande...
Mi vida es tan pequeña...
Me ahogo con tanta carga, con tanto peso.


Siempre he encontrado solución a todo
Pero ahora... ¿Cómo remediar? ¿Con qué reparar?
No tengo dinero suficiente.
Mi vida, entregada como esclavo, tampoco cubriría la deuda.
Mi salud, familia, amores…. Nada es suficiente

Y ahora, ¿cómo lo arreglo?
¿Sabes de alguien que pueda ayudarme?
¿Alguien que me ayude a cargar con todo esto?
¿Alguien que se compadezca de mi pobreza?

¿Conoces a alguien que pueda salvarme, María?


      


jueves, 13 de octubre de 2011

Santa Madre de Dios



Luminosos por D Javier

Otro botón de muestra: " Al llegar a este último Misterio de Luz le pedimos a nuestro ángel que vaya llevando nuestras diez avemarías a los sagrarios más abandonados de la tierra."

miércoles, 12 de octubre de 2011

Torre de marfil

... Santiago, "pasando por Asturias, llegó con sus nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, el territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en las riberas del Ebro.

Allí predicó Santiago muchos días y, entre los muchos convertidos eligió como acompañantes a ocho hombres, con los cuales trataba de día del reino de Dios, y por la noche, recorría las riberas para tomar algún descanso".


En la noche del 2 de enero del año 40, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río Ebro cuando "oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de mármol".

La Santísima Virgen, que aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde estaba de pie y prometió que

"permanecerá este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi patrocinio".

Desapareció la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente a edificar una iglesia


    

martes, 11 de octubre de 2011

Madre de Cristo

Las veo venir por el camino. María camina en silencio, en su silencio porque las dos cotorras que la acompañan, no callan. Hablan y gesticulan como si se estuviera acabando el mundo.

Llegan.  María abre la puerta.
Por favor, no las dejes entrar.Cierra la puerta y que se vayan a su casa a cotillear.
Ni caso, han entrado y siguen con su verborrea

La cotorra que viste de amarillo dice:
-No se como no lo pillas por banda y le dices cuatro cosas. ¿Cómo puede ser que te diga eso, María, y no digas nada?. Una semana esperándole, y cuando está ya en el pueblo vecino, aparecen en tu casa  una pareja con un crío, enviados por Él para que les des de comer. Y tú va y les acoges, les alimentas, les  escuchas.

La cotorra de verde interrumpe:
-  ..  y mientras ellos comen, acunas a su bebe. ¿No entiendes que  no tienes porque cuidar a los críos de los otros?.

Sigue la de amarillo:
-Cuando al fin, siguen su camino y se van, tú corres a verLe. Ya te dijimos que había que ir con tiempo, que son muchos los que le siguen. Era imposible  atravesar esa multitud. Le avisan que estas allí  y Él va y dice.. ¿qué dice María?  Encima que te coloca a unos en  casa, tú los recibes sin poner pegas y …   ¿tú te das cuenta de lo que te ha dicho? .

Y María sonríe , las mira, y saboreando las palabras, dice:
-Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la practican.

La cara de la cotorra de verde, empieza a teñirse de rojo. Es como si de repente las palabras hubieran cobrado sentido.  Ahora entiende el elogio a la Madre. Ahora intuye el camino que lleva al corazón del Padre.
La cotorra de amarillo, que yo creo que es sorda y no escucha, quiere seguir quejándose. 
La de verde la coge del brazo, se acerca a María, le da un beso en la frente y casi a rastras se lleva a la de amarillo.

Viste de verde, tiene la cara roja, y el corazón removido. 


   

lunes, 10 de octubre de 2011

Virgen digna de alabanza


Doble click aquí  ->   Misterios gozosos por D Javier

Como muestra, un botón : "La Encarnación del Hijo de Dios muestra que, de verdad, Dios encuentra deliciosa la compañía de los hombres."


   

domingo, 9 de octubre de 2011

Paréntesis. Para los fans del MAC: la catolicidad de Apple ;O)

Para acabar el domingo

Recordando a Jobs / Eco y la “catolicidad” de Apple.

Dar al link apple
  
   

Madre de Misericordia

Hay que ver las cosas que oigo , cuando me colocan junto a  la ventana, y la ventana está abierta.

Dos voces, ambas de hombre.
       -  Va tú, colócate contra la ventana que yo hago como que hablo contigo y así miro quien está comiendo.
        -   ¿Es él o no?.
       -  Pues yo creo que sí, pero la cabeza de Pedro me tapa y no puedo verlo bien.
        -  ¿Y por qué invitan a comer a un recaudador? A ver si les va a dar por beber, van a hablar de más , y luego tendrán problemas.
       -   Shhh, que nos van a oír. Espera, se levanta Pedro y….. sí , es Mateo, el de los impuestos.
       -   Pero si ese no es buena gente.
       -   Pero si ese no quiere a nuestro pueblo

De repente, se abre la puerta y asoma María. Se dirige hacia las dos voces y les dice:
        -  Entrad a comer, hoy es día de fiesta 
        -  Pero si no es sábado. 
        -  Pero..  ¿comer en la misma mesa que  Mateo?

Y María:
         -  Mateo va a enseñar a  Pedro y a los otros  como hacer las cuentas de la pesca.
No tengáis miedo. Desde el “sígueme” , Mateo está bajo la custodia de mi Hijo.
¿Entráis?
     - ¿Entramos?


¿Entrarán?



sábado, 8 de octubre de 2011

Consoladora de los afligidos

Sentada fuera de la casa, cerca de la puerta que da a la calle. 
Aprovecha la luz de la tarde para arreglar una túnica desgastada por el tiempo.

Un hombre, más mayor que joven, camina arriba y abajo, pasando por delante de ella una y otra vez.
Enfadado, furioso. Enfermo
Habla, murmura, grita,  y la interroga.
Busca provocarla, que ella hable, que diga cualquier cosa que él pueda tergiversar y así poder atacarla con nuevos insultos.
Y aunque ella no hable, él insiste en argumentos que puedan herirla.
María le escucha. Aunque le duele, escucha.

Al rato por el camino, se acerca una señora.
Es la mujer del hombre, acompañada por uno de los hijos.
El hombre, al verla,  insulta a su mujer y humilla al hijo.

Después de muchos agravios, al fin accede a irse con ellos.
Se va agarrado del brazo del hijo.
La mujer, los mira, se vuelve y se acerca a María

- Lo siento, María. No sé porque viene a tu casa. Normalmente se enfada sólo con los de la familia.
- Ha cambiado mucho. Yo creo que está enfermo- continua la mujer- No sabe qué dice.

Y baja los ojos avergonzada.

María  la abraza

         

viernes, 7 de octubre de 2011

Reina del Santísimo Rosario

Hoy ha sido un día de recogida de penas y preocupaciones. Se han presentado multitudes en casa de la Señora, repletos de quejas y sufrimientos. No se han ido hasta sentirse aliviados.

Atardece. Y llega el Niño, que ya no es tan Niño,  pues pasa ya de los 30. María tiene carita cansada, pero ni una queja. Son muchas las penas que hoy ha escuchado. Muchas tristezas y tragedias,  que  a Dios también duelen. 


El Niño que la conoce, y le lee el corazón sin casi mirarla, le dice:
-  ¿Estás cansada?.

Ella sonríe y contesta:
- A estas horas, ya un tanto agotada

Y  Él:
- ¿Te acuerdas de ese día? ¿Cuando me encarné en tus entrañas? ¿Y del ángel mensajero? 

Ella sonríe, recuerda y los ojos le chispean.

- ¿O cómo me removía  cuando llegaste a casa de la tía Isabel?

Más sonrisas

- ¿y cómo bailabais las dos?


Ahora Ella ya ríe abiertamente.

Anda. Cuando ríes eres la Mamá más guapa de todos los pueblos

Ella frunce el ceño y lo mira con travesura

- Bueno…  y cuando estás seria también.
  
Risas de los dos

-  Hoy ha sido un día duro ¿verdad?
   Mamá, todas esas personas que han venido hoy, ¿has notado como buscan?.

              ¿Los cuidarás? Te necesito junto a ellos, que les ayudes a pedir por sus penas 

  ¿Qué haré para compensar tanta desesperanza?
  ¿Qué haré? Mmmmmm, ya sé. 
   Por cada tristeza que te dejen, tendrás un piropo lleno de esperanza.

               Te cubriré de piropos que reflejen como resplandece la grandeza de Dios en tu mirada. 
   Y así nunca desaparecerá esa sonrisa maternal tan tierna
   ¿Cuántos piropos harán falta? ¿Cien? ¿Mil?
   ¿Tantos como preocupaciones te cuentan en un  día?
   ¿Un millón de millones cada jornada?  

Y Ella, que no se corta, contesta:

- Pues ya que te ofreces…
  Con cincuenta al día  bastaran.
   Cincuenta alabanzas a  la obra de Dios, para así presentárselos entre tantos ruegos y penas.

María trae la cena. Siguen hablando, esta vez de los años en Egipto.


  

jueves, 6 de octubre de 2011

Rosa Mística

Desde mi repisa, al lado de la ventana, la veo amasando, preparando el pan.
Fuera el cielo oscurece demasiado temprano.


Se acercan unos nubarrones oscuros portadores de abundante agua.
Ella deja un momento el pan, se lava las manos, y sale fuera a recoger la ropa que unos minutos antes, se secaba al sol.




Mientras amasa, habla con Dios.
Mientras se lava las manos, alaba al Señor.
Mientras recoge la ropa, agradece por la lluvia  a Dios.


Cuando el viento le enreda el pelo, sonríe con Dios.
Cuando no entiende, se recoge en Dios.

Con harina en las manos.
O con las manos limpias.
O con el pelo enredado.
O recogido en  un pañuelo.
Brillante el rostro por  el resplandor de su sonrisa
O iluminado por el chispear de una lágrima.


Sea como sea, siempre confía en  Dios



miércoles, 5 de octubre de 2011

Madre admirable

No sé porque siempre sale a su encuentro cuando el sol está así, como de lo más alto.
Incluso en verano, cuando a las doce el aire quema como el fuego. 
A veces también sale de mañana o a última hora de la tarde.

Lleva un cántaro con agua y una bolsa con un poco de pan. 
Se dirige  hacia el campo, ese que está al este. Ése que  trabajan los chavales. 
Ellos, a la que la ven, dejan  lo que están haciendo, se pasan las manos por la ropa, intentando limpiarlas y se acercan a María. 


La saludan. 
Ella los acoge con su sonrisa. 
Antes de empezar, hacen como Ella les ha enseñado, dan  gracias al Señor  por la jornada y por los alimentos. 
Después, se sientan sobre unos troncos y en apenas cinco minutos dan buena cuenta del agua, del pan y le relatan  las cuatro anécdotas, alegrías o preocupaciones del día. Ella les recuerda que Dios es un Dios que salva. Ellos la escuchan  
Al acabar, todos vuelven al trabajo. Hay mucha necesidad, son muchos los impuestos, y  hay que trabajar cada vez  más.
A veces, alguno se desmarca, y la  acompaña un rato por el camino de vuelta. Le lleva el cántaro y  la bolsa vacía y aprovecha para hablar con la que dicen es como su Madre.


En el pueblo, hay quien no comprende porque María dedica ese esfuerzo por un escaso momento de descanso de los chicos.


En el pueblo, hay quien no comprende porque los chavales paran el trabajo  para recibir a la Señora. Es demasiado el trabajo, poco el tiempo de una jornada, y habría que aprovecharlo al máximo.


En el cielo, todos entienden que esos cinco minutos airean el alma de los chavales, alimentan su confianza, les centra la vista en el cielo y les mantiene los pies en el suelo.

       
   

martes, 4 de octubre de 2011

Virgen poderosa

Atardece.
Jesús y María, delante de la casa, doblando la ropa seca

Esta vez, María habla y Jesús escucha
-       -  Me han contado eso que les has explicado del rico y el pobre Lázaro. Y hay una cosa que no me ha quedado clara   Es cierto que ni apareciéndose él a sus parientes, estos no creerían. Que ya tienen las palabra de Dios para creer. Pero….

Jesús, para que Ella no vea su sonrisa, se gira para recoger un manto. Sólo entonces, la interroga, con el tono más serio que sale de su garganta.
           -¿Pero?  
            - ¿Y si el que bajara no lo hiciera para avisar solo a los suyos? ¿Y si  se apareciera para dar un mensaje dirigido a todos? Un mensaje que les acercara a tu Palabra, en uno u otro aspecto, según el momento concreto. ¿ Y si alguien te pidiera poder bajar para recordarles el camino? Sin aportar nada nuevo, solo para remarcar algunos aspectos de tu doctrina...  

Jesús sonríe cada vez más. (Si ya digo yo, que en esta familia, el que  no habla, ríe.)

-         Y si ….
-        A ver Mamá. ¿Qué quieres saber? ¿Si tu podrías bajar del cielo a ayudarles?
-         Pues eso…


El viento casi hace volar la ropa. Jesús la agarra al vuelo

-         Y digo yo -  dice el Señor, ya mirándola de frente - 
¿Cómo  lo haces para salirte siempre con la tuya?

Ella riendo, le pasa  las esquinas de una manta, para doblar entre los dos :

-Porque la mía, como tú dices Hijo, coincide siempre con  la tuya, Corazón.

lunes, 3 de octubre de 2011

Madre amable

Es muy temprano, amaneciendo. 
Llaman a la puerta. 
Miro por la ventana. 
Vale, María, puedes abrir, es un abuelo con un chaval de unos 10 años.
(No sé porque María solo me hace caso cuando le digo que puede abrir, cuando le digo que no es como si no me oyera)
El crío va con el abuelo buscando un médico, uno de gran fama que anda por sus tierras.
Quieren  pedirle que cure a su madre (madre del crío, hija del abuelo)
El padre del niño, yerno del abuelo, murió hace un par de años. 
La abuela, mujer del abuelo, abuela del niño, también falleció, pero hace ya unos diez años. 
No tienen más familia

Han salido del pueblo aun de noche.
El abuelo  ha tropezado con una piedra, y aunque el nieto ha intentado sujetarlo, diez años son pocos para devolver la estabilidad a un anciano
El, no podía levantarse. El nieto no podía levantarlo. 
Gracias a Dios, ha pasado una muchacha y con el esfuerzo conjunto de los tres, han conseguido poner al abuelo en pie. 
Al ver la rodilla con sangre, la mujer les ha indicado el sendero que lleva a la casa de María. 
No podía acompañarlos hasta la puerta, por no-se-qué razón que no he entendido, pero les ha dicho que María les ayudaría.

Ahora la Señora les atiende, lava la herida, les da agua, ofrece desayuno…
-No hace falta, mamá nos ha dado  dos peces y dos panes para la comida.  
-Estará genial para comer- dice María- Ahora puedes desayunar aquí. ¿Y  si ponemos en tu bolsa  tres panes más?  Para  vosotros  y  para compartir con los caminantes del camino.
- “Para compartir..”-  dice el chaval. 
Y sonríe
Por una vez, en vez de tener que pedir podrá comer de lo suyo  y además dar a quien necesite. 
Se siente un poco rico, un poco poderoso.

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¿Te imaginas que, por el camino, se cruza con alguien que se lo pide todo? 
¿Compartirá, aunque los demás parezcan más ricos?
¿Lo dará todo, los cinco panes y dos peces? 

domingo, 2 de octubre de 2011

Reina de los ángeles

Esto es lo que he visto durante todos los años, que llevo viviendo en la casa de María

Son muchos los custodiados que han sido guiados por sus custodios hasta esta casa

Todos  han sido acogidos por María. 
Todos: los que vienen solos, en grupo, en familia, con ganas de hablar o  reticentes, los que creen en sí mismos, en Dios o que no creen en nadie, con odio o con amor... 
Todos.

Son muchos los que al hablar con Ella, queriendo o sin querer, han descubierto que en ellos hay un corazón capaz de querer y ser querido.

Son muchos los que al salir de esta casa, han sintonizado mejor con su custodio.

Los custodios  tienen en María la mejor de las aliadas.
María, atenta a su trabajo, los aprecia.

Hoy, día de los custodios y  mes del Rosario, se bendicen especialmente las iniciativas GPS : las que guían hacia el destino "cielo" y escogen  la ruta que pase por María. 

    

sábado, 1 de octubre de 2011

Reina de los apóstoles

Su madre ha tenido que volver al  pueblo para cuidar a la abuela enferma.
Así que la pequeña Teresa lleva una semana en casa de la Señora, y aun se quedará una semana más. Hasta que vuelva su madre.
Esta mañana las he oído cantar mientras envolvían con infinito cuidado, una lámpara de aceite.
A media tarde han salido las dos, Señora y niña, en dirección a la casa de los del cabello rojo. Esa familia es un iman de desgracias. No salen de un problema que ya tienen tres esperando en  la puerta.
La Señora y la niña al irse de aquí, cargaban con un gran paquete. Han vuelto ligeras, sin él. 
Atardece. Oscurece
Teresita pregunta por sus lámparas. María contesta que la que han dado a los del cabello rojo, era la única que tenían. Ellos la necesitaban más. Mañana ya conseguirán otra; esta noche toca penumbra
 -  ¿A oscuras? ¿Cómo los más pobres que no tienen ni lámpara?
 -    A oscuras, sí.  Pero estás conmigo

 -  ¿Y si oímos ruidos por la noche?
 -    Si oyes ruidos, recuerda que te cuido.

 -   ¿Y las flores que hemos recogido volviendo?
No nos da tiempo de hacer ramitos y colocarlas en agua, antes de que anochezca.
Y sin agua, mañana estarán mustias
 -   El ramillete lo haremos ahora.
Mientras quede un rayo de luz, podremos ir combinando sus colores. 
Cuando oscurezca, nos guiaremos por sus aromas.
Verás mañana. A la luz del día, te sorprenderás al ver la preciosidad de ramilletes que habremos formado.

 -  ¿Y si viene un monstruo?
 -   No hay monstruo que pueda hacer daño a las hijas del Señor.

-  ¿Y si está noche llega Jesús y como está oscuro no lo vemos?
-   Le daremos un gran abrazo y le cantaremos. No necesitamos luz para eso.

 -  ¿Sin luz toda la noche?
 -  Sí, princesa. Esta noche, sin luz toda la noche. ¿Quieres?

La mano de Teresita agarra fuerte la de María.

  -  Vale. Si así me quedo contigo, yo también quiero sin luz toda la noche.

Antes de que se esfume la poca claridad que queda, alcanzo a ver sus dos preciosas sonrisas.

Apuntes de una vasija

Soy una pequeña vasija de barro

Me regaló Ana a su Hija, al enterarse de su embarazo.

Con Ella, con su familia, he viajado a Belen, Egipto, Natzaret, Jerusalen....



Ahora, ya con vivienda estable, estoy en su casa junto a la ventana.
Desde allí, veo dentro y veo fuera
A veces me ponen flores, a veces piedrecitas.
A veces me cantan.
Si yo contara las maravillas que he vivido en esta familia...

Es bueno ser vasija en esta casa.