Uff, estos días vienen llenos de trabajo de todo tipo. Y en google no encuentro en donde me expliquen como multiplicar las horas.
Es por eso que, por un tiempo y aprovechando la cuaresma, reduciré las entradas. Aunque siendo sinceros, ya llevo una temporada distanciándolas.La intención es ir publicando según una rutina de un par de días a la semana. Algo así como lunes y jueves.
Seguiré visitando vuestros blogs. Probablemente con menos frecuencia, pero cuando entre le dedicaré el tiempo necesario para ponerme al día. Eso es seguro.
Vuestros blogs y los comentarios me ayudan a interiorizar, a reflexionar, a reír, a ver las cosas desde otra perspectiva, a pensar.
Me hacen compañía, me abren nuevos horizontes y me alegran el día.
Me ayudan vuestros blogs; sería un error abandonarlos precisamente en cuaresma.
Por eso dejo en el rebelde viento que hoy visita esta ciudad, un millón de gracias, para que os las haga llegar, a los blogueros, a los mudos visitantes y a los comentaristas.
Ah, y dentro del agradecimiento, escondidos para que nadie que se tropiece por el camino con el viento lo encuentre, os envío un inmenso abrazo y un millón de sonrisas.
Son para vosotros, para vuestros seres queridos y para las personas necesitadas de cariño que tengáis cerca.
Recordad que van escondidos en el viento, y son vuestros.
No olvidéis recogerlos.











