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viernes, 15 de agosto de 2014

Lo mejor

Le pregunto a Esa, de cinco años, que es lo que más le ha gustado de Lourdes. 
En su corta vida, ya ha ido varias veces Al principio con sus padres y con su hermano mayor. Después se incorporó el terremoto de su hermano pequeño. Ésta vez se ha añadido al viaje el miembro más reciente de la familia, el nuevo bebé.

Dormían en dos habitaciones. En una el padre con los dos chicos, y en la otra la madre con Esa y el bebé

- Lo que más me ha gustado, lo que más, más..... 

Los ojos le brillan, ya sabe cual ha sido el mejor momento. Sin embargo no habla. Deja un tiempo de silencio, como si le diera miedo decirlo en voz alta;revelar esa ilusión  hecha realidad

- Lo mejor ha sido dormir con mamá


Y es que tener una mamá que te cuide por la noche (y por el día)  es para estar sonriendo todo el día

Felicidades a todas las Marías y especialmente a la Madre de Dios

     

    
   

sábado, 4 de enero de 2014

Personajes del Belén.

¿ En algún momento se cruzaría la Sagrada Familia con un grupo de  piratas? De piratas de esos que no son del todo malos...

Me encantaría poder poner en el pesebre un pirata . Mejor dos piratas.
Que se pasen una semanita luchando, cruzando sus sables en el aire. Que creen una canción inolvidable con el sonido del aire rasgado y el choque de los metales, acompañados por sus gritos, retos y risas. 
Que salten  de una roca a un árbol y de allí al techo de una casa, agarrándose a cuerdas que cuelgan siempre en el sitio adecuado. Siempre a punto de caer, siempre salvándose. 
Que cuando uno pierda el sable, el otro no se aproveche de la debilidad del contrincante, y de un golpe lo levante y lo haga volar hasta las manos del adversario

Me gustaría que el 24, dejaran sus espadas a los pies del Niño, junto con sus sables. Y se arrodillaran ante el Bebé para luego irse a charlar un rato con S José.

Y al día siguiente volver al mar.
Esta vez juntos, agrupando a sus "secuaces" 
Esta vez para ejercer de defensores de los barcos, liberando esclavos, llevando víveres a las ciudades sitiadas, rescatando a las naves a punto de naufragar, saltando sobre las olas.
Esta vez  llevando en lo más alto del mástil, la bandera del Niño Dios.


        

viernes, 3 de enero de 2014

Cuento de Navidad, de niños, de ilusiones y de locuras.

Iban corriendo por el camino, levantando toneladas de polvo y retándose a gritos. De repente, al llegar a la cueva pararon en seco. Querían ver al Bebé, ese del que tanto hablaban sus padres. Pero ahora que estaban en la entrada, no se atrevían a avanzar. No tardó nada en salir José a recibirlos; tenía un arte especial para tratar con los niños. De siempre se le acercaban, le escuchaban, jugaban con él, y le hacían caso. 
Agarrando  de la mano a Ana, la más pequeña, acompañó a los cuatro hasta la cuna del bebé.
Ana, con la ternura de sus cuatro años, pasó de la mano de José, a acurrucarse en el regazo de María 
Los otros tres se sentaron junto a la cuna. 
Ana tenía prisa por entregar su regalo, un pequeño pañuelo para cubrir la cabecita del Bebé. Pedro dejó junto a la cuna una manta . Marta le dió a María una cajita de madera con bolitas dentro que se movían y hacían ruido, un sonajero para distraer al niño. 
Dos lagrimones, uno por cada ojo, empezaron a deslizarse por el rostro de David. Pronto su cara se convirtió en cauce de dos rios. Su cara se tornaba roja y aunque intentaba hablar solo salían balbuceos. Cuando Pedro llamó a su puerta, ya a punto de salir, se dió cuenta de que no llevaba ningún presente. Echó un vistazo a la casa, y de golpe vio un posible regalo, algo que había hecho él con mucho cariño. 
Apenas tenía tres años, cuando su madre le enseñó a hacer pan. Al principio lo que conseguía era simplemente llenarse de harina de arriba a abajo. Pero poco a poco fue aprendiendo y se convirtió en un pequeño experto. Era además su momento especial con mamá, él le contaba sus ilusiones, sus penas, ella escuchaba Otras veces ella le contaba historias espectaculares de la familia. Siempre acababan riendo. 
Ese sería su regalo, la hogaza de pan que había hecho él mismo esa mañana. La agarró y salió corriendo detrás de Pedro.
Pararon delante de la casa de Marta y Ana para animarlas y que les acompañaran a visitar al Niño. Mientras esperaban que salieran, David vio , sentado junto a la pared de una casa, a un mendigo ciego. Se le vinieron a la cabeza todas esas veces que yendo con su mamá, se cruzaban con alguien que necesitaba algo. Ella se paraba y le daba lo que tuviera a  mano. O iba a casa y lo enviaba a él de vuelta con comida o mantas, lo que pudieran entregar al necesitado. David se acercó, tocó el hombro del mendigo, se presentó, preguntó como se llamaba, y le entregó el pan. Tal y como le había enseñado mamá.
Pero ahora él, en el el portal,  no tenía nada que dar al Niño. En ese momento, volvieron los pinchazos al corazón:  echaba tanto de menos el abrazo de  su madre... Seis meses atrás, su padre , un joven optimista y vital, se había derrumbado ante la repentina muerte de mamá . Ahora  David no tenía ni la sonrisa de su madre, ni el soporte del padre.
- Ni tengo pan ni nada que entregarle al Niño - balbuceó entre lágrimas y sollozos. 
Una caricia de María, y Ana entiende, y se sienta en el suelo El regazo de la joven Madre acoge ahora a David. Ella le habla, él contesta. Es casi como cuando cocinaban con mamá. 
- Yo quería  darle la hogaza al Niño, o algo mejor. Ojalá tuviera el pan. Pero mamá me enseñó a cuidar de los que tienen menos... Pero el Niño tampoco tiene nada...   
- ¿ Qué te desearías que pasara? 
- Ojalá el pan se hubiera convertido en dos panes. Y así habría para todos. O que el pan se convirtiera en una gran casa para vosotros, o en un barca para que pudiéramos viajar todos juntos, o en un lago con muchos peces ...
Mientras habla, en el rostro  de David el brillo de las lágrimas va desapareciendo, y aparece el chispear de una sonrisa. 
- Tú pide- dice María- pide que Dios quiere escucharte y quiere darse.  El te escucha
- O se transformara en un tesoro, o ... o en una mamá
- Eso ya es lo mejor de lo mejor - dice José sonriendo a María -  hay pocas  cosas que superen a transformarse en mamá.
- Mi mamá murió. 
- Tu mamá no ha desaparecido para siempre -  contesta María - Ella te quiere, y Dios os quiere a los dos, y también a tu papá. Os ama  muchísimo y va hacer lo posible y lo imposible para que volváis a encontraros Tardará un tiempo que ahora parece largo, pero al final se hace corto.
- Pero yo no tengo regalo que darle al Bebé. Y si lo tuviera ¿ Dios transformaría mi pan en un tesoro ?
- Transformar es cosa de Dios. Tú no dejes de hacer pan, con mucho cariño, con esfuerzo, con amor. Y no dejes de entregarlo a quien lo necesite. Deja que Dios haga su parte, tú solo haz la tuya. Estar es su equipo es grande 
Los cuatro niños sonreían, imaginando hogazas de panes transformándose en objetos maravillosos


Pasaron los años, más de treinta. María se dirigía a casa de Marta, cuando escuchó una voz  que la llamaba. Era un hombreton, que agarraba de la mano a un niño mientras no perdía de vista a otros dos chavales, más mayores, que estaban junto a un mendigo. Se presentaban y le preguntaban el nombre mientras  le entregaban  dos hogazas de pan. Los niños volvieron junto a su padre y a su hermanito. 
El hombre se acercó a María.
- ¡ Señora María, Señora María ¡ Soy David,  el niño del pan de la cueva de Belén. Siento lo del Señor José. Me duele en el alma lo del Niño. Me he acordado tanto tantísimo de usted, de su sonrisa, de sus caricias, de sus consejos.  Me ayudaron tanto de niño, y de adolescente También de joven...

Como cuando era un niño, dos lagrimones volvieron a surcar su cara. 

- ¿Sabe lo que pasó?  Es impresionante ¿lo sabe? Unos días antes de su muerte vinieron los amigos de su Niño a casa. Él les había enviado a buscar pan- siguió explicando David - No sé como sabía donde vivía, pero ellos me dijeron que Él  los había enviado allí. Quería mi pan.  

Como hacía más de treinta años, los lagrimones empezaron a mezclarse con la sonrisa.

- Transformó, lo tranformó. María que sí, que sí que lo hizo.  Era mi pan. Él, el Niño Dios , se acordó de mi, de nuestra conversación fantástica de niños. Envió a buscar mi pan, aquel que no pude entregarle ese día en el portal. Tanto tiempo aprendiendo a trabajar el pan, con cariño, con amor, ofreciéndolo. Ahora sé que siempre ha estado atento a como trabajaba yo el pan; sé que ha sido también un homenaje a mamá. 
Él transformó mi pan, en su propia Carne.
Él convirtió mi trabajo en su Corazón.

         
                       

jueves, 2 de enero de 2014

Esa es mi Madre

Joven, valiente, acogedora, sonriente.
Ojos chispeantes, mirada repleta de ternura.
Cautivada hasta la médula por Dios.
Cómplice incondicional del Todopoderoso

Está comprobando que colaborar en la historia del Señor, no es un camino fácil. 
En poco tiempo ha topado con críticas, oposición de personas queridas, burlas, contrariedades, frío del que congela las manos y los dedos de los pies, hambre, traslados, agotamiento, sueño, inseguridades, no poder compartir las alegrías con sus seres queridos, sufrir por la seguridad del Niño, saber que quieren matarLe, huir a un país lejano, dejar atrás su familia, sus amigos. 

Los ángeles cantan, sí. Y anuncian el nacimiento Y les avisan cuando tienen que huir.
Pero no construyen una casa que de cobijo al Bebé. Ni muestran sus espadas para defenderlos de Herodes. Ni les llevan, en un instante, volando a Egipto. Ni pulverizan  a quien quiera herir al Niño. 

María sonríe también a los ángeles.

Acepta no entender, porque está fascinada por Dios
Alucinada, atraída por el Señor, porque ha descubierto Su Corazón
Y ha conocido hasta que punto Dios la quiere

Seducida hasta la médula, por siempre. 
Sus ojos no paran de sonreír.
No hay dragón que le de miedo.


Esa es, esa es mi Madre.
          
              
      

lunes, 30 de diciembre de 2013

María Maestra

- ¿ Y las mujeres?
-  Han ido a la gruta, para echar una mano a la joven pareja.


En la cueva que envuelve a la Sagrada Familia, las tres pastoras se sienten como en su casa.

Una explica con excesivo detalle  a María como tiene que tratar al Niño. Sus instrucciones no admiten replica. Sin preguntar agarra al Bebé que estaba dormido, lo levanta, lo despierta, lo mueve de arriba a abajo. Todo eso sin parar de hablar 

La segunda se queja de su suegra, de su hermana, del cuñado, de los vecinos ...  Ha aprendido a hablar aprovechando los momentos en los que la primera calla para respirar. Su tema es monotema; cuanto sufre la pobre con la incapacidad, la poca eficiencia, la maldad o los ataques del prójimo. 

La tercera, la más niña; apenas unos años mayor que María Ni abre la boca, se sienta y va ordenando la paja del pesebre mientras canturrea una nana.

María mira, escucha, acoge y reza.

Observa a la primera; con delicadeza le indica como tratar al Niño.
Consigue cambiar la conversación de la segunda
Sonríe a la tercera y en cuanto consigue recuperar al Bebé,  lo deposita  en el  regazo de la joven.


Para todos hay sitio en el portal.
Nadie queda fuera. 
Todos podemos entrar 
Todos podemos salir un poco más contentos; más grandes y con el corazón más abierto al Altísimo.


   


domingo, 29 de diciembre de 2013

El Niño ¿ duerme ?

El Niño ¿ duerme ?.

Ya no hay a qué, ni a quién tener miedo.

Ya ha llegado al mundo, ya empieza la cuenta atrás
No hay violencia, ni  maldad ; no habrá dolor, ni desprecio; no habrá desgracia ni enfermedad, ni siquiera la muerte,  que tenga voz para siempre
Ya no tiene sentido tener  miedo

La última Palabra la tiene Dios, la Palabra es ese Bebé

 Por eso, yo también duermo tranquila, mientras
el Niño, mi Niño,  duerme.


          

    

viernes, 20 de diciembre de 2013

La mano del Pequeño

Esa mano de bebé, con  minúsculos deditos que se cierran sobre el dedo de su Madre.

Esa palma de la mano color claro, esa mano crecerá.
Y un día será  desgarrada por un clavo.
Solo entonces aparecerá una mancha roja, allí en su centro.
Sin ser marca de nacimiento, será  marca de nacimiento de todos nosotros.

María lo intuye.
Hoy al menos, tiene esa manita al alcance de la suya, para protegerla.
Cierra su mano sobre la del Niño y lo besa en los mofletes.

   


sábado, 7 de diciembre de 2013

Vísperas

Vísperas de fiesta grande, enorme, inmensa
Sonríe 
Es el día de la más cariñosa de las madres


sábado, 30 de noviembre de 2013

Si quieres...

De toda la vida, si quieres una mirada del Rey, lo más fácil es pedírselo a la Madre

           

sábado, 23 de noviembre de 2013

Mamá

¿Cómo puede ser?

¿ Cómo puede ser, que
cinco minutos antes de que grites " ¡Mamáaaaa!  , 
mamá ya sabe que la necesitas, 
y ya está a tu lado,
con la solución para el problema que realmente tienes
y unas sonrisas con abrazo que te ayuden a superar el problema que tú crees que tienes. ?

            

sábado, 23 de marzo de 2013

Dolorosa

Estruendo en la tierra, el firmamento callado.
El Corazón del Hijo late agonizando.

La Madre lo ve ahogarse, le impiden abrazarlo.
Late su Corazón al ritmo del  Hijo torturado.

Dios Padre ve a su Hijo morir,
ve desgarrarse el corazón de su Niña.

El Espíritu, observa la cruz y a Cristo,
retumba en El la respiración entrecortada de María.