miércoles, 25 de mayo de 2011

Busqueda Navarra 1a parte

El novio me dio una pista: le falta una biblia.
Hablé con Belén y quedamos que  ella conseguiría  un centro de plantas y yo me encargaba del  Libro Sagrado.
Así que me dirigí a una librería religiosa y mientras me sumergía en el amplio surtido de biblias, me llega un sms del susodicho. Que resulta que sí, que sí tiene biblia.
De todas formas  la catequista le ha hablado muy bien de la  de Navarra, los comentarios aclaran y ayudan con los textos.
Ese sería un buen obsequio del grupo.

Alzo la vista observando las estanterías llenas de biblias. Ninguna es la de Navarra.
- Lo siento - le digo a la dependienta que me explicaba las peculiaridades de cada una - pero no tiene mucho sentido regalarle una igual a la que tiene. 
Con paciencia, me ofrece los Evangelios o un par de libros de espiritualidad.
Quedamos que daré una vuelta por la zona  y si no localizo mi objetivo volveré.
Tengo dos horas para zanjar el tema.

Me acerco a las Paulinas.
Allí me espera una Biblia de Navarra, la única que les queda.
Lleva la imagen de Ntra Sra de Guadalupe, buena señal.
La abro con cariño y la ojeo  con curiosidad.
Algo destaca. Las palabras de Jesús saltan al alma y prenden.
Llevan tanta potencia que han transformado la tinta oscura en rojo profundo.
Se distinguen de lejos del  resto de letras.
He recordado los diálogos en azul.  Oración en azul

Por fuera tiene las tapas tocadas, arrugadita la esquina quizás de tanto esperar.
Es para un regalo, así  que decido buscar  un poco más.
Espero encontrarla en alguna librería,  con el vestido ordenado y las hojas peinadas
Lista para asistir a una Primera Comunión y celebrar una Confirmación.
Preparada para nutrir  a un alma.
 
  

martes, 24 de mayo de 2011

Hoy martes 24/5, por China

Copio de "Pensar por libre"

En la audiencia general del miércoles 18 de mayo, el Papa Benedicto XVI hizo un llamamiento a la Iglesia universal para que hoy, día 24, recemos por los católicos chinos.
...

"Pero también para todos los católicos del mundo rezar por la Iglesia que está en China debe ser un compromiso: esos fieles tienen derecho a nuestra oración, tienen necesidad de nuestra oración.
Sabemos por los Hechos de los Apóstoles que, cuando Pedro estaba en la cárcel, todos rezaron con fuerza y obtuvieron que un ángel lo liberase. También nosotros hacemos lo mismo: rezamos intensamente, todos juntos, por esta Iglesia, confiando en que, con la oración, podemos hacer algo muy real por ella."
....

Aquí el enlace para leerlo completo Cliquear aquí 24/5 Día de oración por china
Ah y gracias a D Enrique

domingo, 22 de mayo de 2011

Consejos para gobernar

Consejos de D Quijote a Sancho para gobernar
Dispuesto, pues, el corazón a creer lo que te he dicho, está. ¡Oh, hijo!, atento a este tu Catón, que quiere aconsejarte, y ser norte y guía que te encamine y saque a seguro puerto de este mar proceloso donde vas a engolfarte; que los oficios y grandes cargos no son otra cosa sino un golfo profundo de confusiones.

Primeramente, ¡oh, hijo!, has de temer a Dios; porque en el temerle está la sabiduría, y siendo sabio no podrás errar en nada.

Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo, que es el más difícil conocimiento que puede imaginarse. Del conocerte saldrá el no hincharte, como la rana que quiso igualarse con el buey; que si esto haces, vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideración de haber guardado puercos en tu tierra.

Haz gala, Sancho, de la humildad de tu linaje, y no te desprecies de decir que vienes de labradores; porque viendo que no te corres, ninguno se pondrá a correrte; y préciate más de ser humilde virtuoso, que pecador soberbio. Innumerables son aquellos que de baja estirpe nacidos han subido a la suma dignidad pontificia o imperatoria; y de esta verdad te pudiera traer tantos ejemplos, que te cansaran.

Mira, Sancho, si tomas por medio a la virtud y te precias de hacer hechos virtuosos, no hay para qué tener envidia a los que los tienen príncipes y señores; porque la sangre se hereda, y la virtud se aquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale.

Siendo esto así, como lo es, que si acaso viniere a verte cuando estés en tu ínsula alguno de tus parientes, no lo deseches ni le afrentes, antes lo has de acoger, agasajar y regalar, que con esto satisfarás al cielo, que gusta que nadie le desprecie de lo que él hizo, y corresponderás a lo que debes a la naturaleza bien concertada.

Nunca te guíes por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida, con los ignorantes que presumen de agudos.

Hallen en ti más compasión las lágrimas del pobre, pero no más justicia que las informaciones del rico.

Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, por entre los sollozos e importunidades del pobre.

Cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al delincuente; que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo.

Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia.

Cuando te sucediere juzgar algún pleito de algún enemigo tuyo, aparta las mientes de tu injuria, y ponlas en la verdad del caso.

No te ciegue la pasión propia en la causa ajena; que los yerros que en ella hicieres, las más veces serán sin remedio, y si le tuviere, será a costa de tu crédito y aún de tu hacienda.

Si alguna mujer hermosa viniere a pedirte justicia, quita los ojos de sus lágrimas y tus oídos de sus gemidos, y considera despacio la sustancia de lo que pide, si no quieres que se anegue tu razón en su llanto y tu bondad en sus suspiros.

Al que has de castigar con obras, no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones.

Al culpado que cayere debajo de tu jurisdicción, considérale hombre miserable, sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra, y, en todo cuanto fuere de tu parte, sin hacer agravio a la contraria, muéstrate piadoso y clemente; porque aunque los tributos de Dios todos son iguales, más resplandece y campea, a nuestro ver, el de la misericordia que el de la justicia.

Si estos preceptos y estas reglas sigues, Sancho, serán luengos tus días, tu fama será eterna, tus premios colmados, tu felicidad indecible; casarás tus hijos como quieres; títulos tendrán ellos y tus nietos; vivirás en paz y beneplácito de las gentes, y, en los últimos pasos de la vida, te alcanzará el de la muerte en vejez suave y madura, y cerrarán tus ojos las tiernas y delicadas manos de tus terceros netezuelos."
   
   
  

sábado, 21 de mayo de 2011

D Quijote

En la fiesta de Pascua, todos tienen cabida.
Tambien la tristeza.
Pero tristeza con un fondo de esperanza, que es alegría.
Entonces, me parece que cumple con su esencia: demostrar que incluso cuando ya ni vemos las riendas, Alguien  las agarra  fuerte y nos lleva.

Segunda parte del ingenioso caballero .
Don Quijote de la Mancha
Capítulo XI+

Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres, pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias: vuestra merced se reporte, y vuelva en sí, y coja las riendas a Rocinante, y avive y despierte, y muestre aquella gallardía que conviene que tengan los caballeros andantes.



Para leer y en algún caso escuchar libros.  http://www.ellibrototal.com/ltotal/nuevo_inicio.jsp?c=1

D Quijote es de los que se puede escuchar, si una vez en el libro, en la página, pinchas en el globo
Mientras archivaba papeles, D Quijote y su escudero Sancho, me instruían sobre las batallas de esta vida.

viernes, 20 de mayo de 2011

Buenas noticias

Me lo contó ella, el jueves por la noche.

En la penumbra de la calle, era fácil adivinar que la noticia era de las importantes. De sus ojos, saltaban estrellitas derramando chispas en sus mejillas, mientras la sonrisa saltarina, rebotaba por las paredes de las casas. Era casi imposible dejar de mirarle a la cara

Al final, venciendo ese sorprendente ataque de timidez, bien agarrada del brazo de su chico, me lo dijo

El próximo 21 de mayo, la joven médico hará la Primera Comunión.

A su lado su chico la observa orgulloso. Ella  sonríe emocionada

Y yo, que cuando tengo sueño soy un desastre y las grandes noticias me bloquean, primero la felicito, y luego sigo:

-“El 21 de Mayo, Sta Rita… la patrona de los imposibles".

Ella y él explotan en carcajadas

- “Si, la santa que se casó y luego se hizo monja."

Su novio que me mira de reojo, y ella se parte de risa

- “…. “

Gracias a Dios, mi ángel de la guarda me tapo la boca y no seguí exponiendo mis conocimientos sobre Sta Rita y su complicado matrimonio.

Ahora salgo a buscarle algún detalle, un regalo para un primer encuentro con Jesús a los 30 años.

Sería ideal un libro que explicara las fiestas religiosas, la cuaresma, Corpus, Asunción, Todos los Santos… Lo que se celebra, la historia, la parte más “humana” y la más divina de cada celebración religiosa.

Pero no me da tiempo de buscar mucho. Me ha dicho su chico que una Biblia le irá bien.

Me voy volando. Mañana será un gran día

   

sábado, 14 de mayo de 2011

Érase una vez..

Érase una vez un Hijo.

Y una Madre.

Y érase también 31 días que regaló el Niño a la entrega de su Madre

No los adornó con globos de colores ni con serpentinas


Sí lo llenó de flores, de reflejos de sol, de revoltosos gorriones.

Extendió una suave  brisa,  que graciosamente arrancaba sonrisas.

Pinto los días de vitalidad, esperanza y energía.

Hilo musical de trinos, gorjeos y canturreos.

Aromas ligeros, frescos y limpios.


Érase una vez un mes de ternura y alegría.
 
   
   

martes, 10 de mayo de 2011

Alegría en la cartera

Las chicas del trabajo me pidieron una estampita de Juan Pablo II.

Todas excepto Inma, creen en un Dios al que pedir ayuda en los momentos difíciles y alguna vez darle gracias.
Dicen amablemente, que si tuvieran que votar por una religión, lo harían por la católica.
Aunque eso de la iglesia no lo ven muy claro y a Nuria no le convenció nada la visita de Benedicto XVI a Barcelona

Inma  sí cree en la Iglesia y en Dios como Padre, y no como último recurso cuando surgen los problemas
Es un terremoto, y las ha convencido que una estampita es  lo mejor que pueden llevar en el bolso.
Una especie de seguro de alegría metido en un trocito de papel que cabe en cualquier cartera.
Ahora, siguen sin creer en la iglesia, pero estampita, eso sí, sí que quieren. 


Bueno, al grano. En Roma conseguí en una tienda, una especie de recordatorio o estampita pero sin oración.

Ana me dijo riendo que las estampitas, las de verdad con oración y petición, no se compran en las tiendas, que tengo que esperar a que las impriman y las encontraré en una iglesia.

¿Alguien sabe si ya han salido o si existen?
Pensaba darles en el trabajo una de las de recordatorio junto con una con la oración
Pero si tardan mucho, les daré el recordatorio.

Nota : Por si alguno ha pensado que me olvido de los chicos, los de mi trabajo pasan de todo, excepto del fútbol. Todos excepto uno que cree que sabe mucho de religión, y no conoce ni la base. Mejor haría dedicándose  al fútbol

sábado, 7 de mayo de 2011

Libros con sonrisas

Sonará un poco egocéntrico, pero algún día me tengo que hacer una foto a mi misma asistiendo a Misa.

No sé si saldré con cara sufriente o de más feliz que un pimiento, pero alguna pinta rara debo tener. 
Ya por tres veces, se me han acercado fieles que, aunque soy consciente de que todos pertenecemos a la misma familia de Dios, no conozco personalmente.

Hace medio año una señora se aproximó acabada la Misa, me regaló un folleto de San Josemaría y me dijo que le rezara.

Este mes de marzo, mientras estaba dando gracias después de la Comunión, un señor sigilosamente, se planta a mi lado,  me tiende un librito con el intrigante título “el invitado imprevisto”, murmura:  "es un regalo", y desaparece.
Os dejo la página de internet para que vosotros mismos podáis ver de que va. " el invitado imprevisto  "

Hoy, también después de comulgar, noto un toque en el hombro, alzo la vista, y me encuentro con un libro que se me acerca. Creo que el donante era el mismo señor que el del “invitado”, pero es tan rápido en la entrega que no me da tiempo a procesar su cara.

Esta vez la tapas del libro llevan nubes, un arco iris y grandes letras en dos colores, "la alegría de vivir".

Yo salgo encantada con mis regalos.
A la vez algo intrigada sobre el por qué soy objeto de tantas atenciones.
¿Tal vez el regalo es masivo y al ser la mía  la última entrega, no me doy cuenta?.

Lo curioso es que lo estoy empezando a considerar como algo habitual.
Así, esta tarde me he sorprendido intentando adivinar el tema del próximo libro que inesperadamente caiga entre mis manos.

Tanto el folleto como el primer libro, almacenan un montón de saca-sonrisas escondidos ente sus paginas. Incluso entre aquellas hojas que hablan del sufrimiento, se desprenden aromas de paz y esperanza.

Estoy pensando regalar el primero y una vez lo haya leído, también el segundo libro, para que ambos puedan continuar su tarea de enriquecer y hacer sonreír a los peregrinos que se “tropiezan” con ellos. Creo que es lo más justo.

Lo que no sé si dárselo a algún amigo o seguir el ejemplo del señor–hiperveloz y entregárselo a un desconocido. Alguien que quizás también tenga un blog y vuelva a explicar esta historia en alguna otra página de esta sorprendente nube que es internet.

jueves, 5 de mayo de 2011

Por dónde empezar

Llevo varios días intentando escribir, me pongo delante del ordenador y no sé por dónde empezar

Pensé que si dejaba pasar unos días, todas las sensaciones de Roma reposarían y sería más fácil expresarlas. Pero no ha sido así.

Fueron apenas diez horas (sin contar el aeropuerto) en una soleada y festiva ciudad eterna.
Era lo que yo necesitaba.
Volver a acudir a la convocatoria de JPII.
A reunirme con la Iglesia siguiendo la llamada del pastor.
Esta vez, otra vez, en Roma.
Esta vez, otra vez, bajo la mirada y las palabras entrañables y llenas de sabiduría de Benedicto XVI
Esta vez, otra vez, volver después a casa con menos miedo y más esperanza. Reafirmada en la fe.

Le dije a JPII que acudía no solo como fiel, sino también como mensajera.
Llevaba conmigo un montón de peticiones de familia, amigos, compañeros de trabajo, de blogueros y comentaristas.
Alguna intención era inmensamente triste, sobre alguien que, una semana antes, había dejado esta tierra con no muy bien pie.
Otras, gracias a Dios, tenían esencia más alegre.
Las más, eran peticiones sin palabras.
El nuevo Beato, el de la sonrisa cariñosa y la mirada picara,  las ha acogido todas para presentarlas al Señor.

Y así, desde la foto, de reojo parece que pregunta divertido: ¿y no tienes más peticiones?

El Señor y el que fue un joven de 83 años, se sonreían.


(A ver si soy capaz y en la próxima entrada puedo explicar un poquito más de esas 10 horas)

sábado, 30 de abril de 2011

Ispa

Fue un momento de mucha luz, mogollón de energía, de vida que se escapaba a borbotones.

El viento, los robles, los búfalos, el mar y la estrellas, los gorriones y las montañas, los caballitos  de mar y la hierba.
Todo o casi todo lo creado contuvo la respiración y concentró su atención en ese fenómeno.

Tan centrados estaban que no se dieron cuenta de que de la explosión salió disparada una chispa.
Dio vueltas y vueltas con fuerza, y en una curva, en vez de volver al centro, salió volando hacia fuera.

Por decir algo, sospecho que en su escapada se  autoasigno sin darse cuenta, la tarea de anunciar la alegría.
Por ponerle un nombre, la llamaremos ispa.


Ispa lleva en su esencia la euforia y la vitalidad de ese día.
Se mueve por todos lados, y cuando menos te lo esperas, te tropiezas con ella y te empapa de vida.

Si algún día estás más gris, hay sitios en donde seguro puedes encontrarla. Otro día te cuento en donde.

¡Es tiempo de gozo y alegría!

domingo, 24 de abril de 2011

Luna del día de Pascua

Cuando me decían que de todas las criaturas del universo, el hombre era especial, yo, luna, callaba, sonreía y pensaba:
    Puede que le hayan concedido dones especiales.
    Puede que Dios sienta por las personas un cariño exclusivo
    Incluso puede que al hacerse Dios un simple hombre, elevara la categoría de la raza humana por encima de la de los otros seres creados.

Pero yo, la luna, cada noche cumplo con mi trabajo, apareciendo al atardecer y escondiéndome por la mañana.
Y simplemente realizando esta sencilla misión doy gloria a Dios.
Una noche, y la siguiente, y otra más. Así me siento realizada.
 
Y en cambio los hombres, aun los muy buenos, pueden dar gloria como mucho durante unos años, lo que dure su corta vida.
Y después… a saber para qué servían después
 
 Pero esta noche...
Una luz, mucha energía y un Cuerpo que vuelve a la vida.
Todo ha cambiado
Al sufrimiento, la enfermedad, la soledad, la angustia se les ha asignado una fecha de caducidad.
Ya no duraran por siempre. 
Además se les ha concedido un sentido. Tendrán también su fruto, su recompensa.
  
Después de esta noche, las personas podrán alabar a Dios, por siempre.
Vivos, reunidos en alegría y paz, sin sufrimientos,  podrán realizarse estallando en gritos de felicidad, murmurando alabanzas al Altísimo o cantando sin desafinar, sus glorias.
 
Juntos familiares, amigos, vecinos, generaciones enteras.
Unidos, felices, podrán adorarLo.
Eternamente.
Ahora sí creo que son privilegiados.

Y no tengo envidia, sino que me alegro.
Formo parte de esa vida terrestre, de seres que pueden llegar a dar gloria a Dios eternamente.
Si me dejaran, a partir de esta jornada, aparecería siempre llena, repleta de orgullo cada noche.
 
 
 
 
 

viernes, 22 de abril de 2011

Luna de viernes

Hoy la noche es distinta.
Me han contado las nubes, los terrores de esta tarde. Y casi he dado gracias por no haberlo presenciado.  
Aunque insisten  en afirmar que la hora de su muerte es ya una de las más gloriosas,  a mi me alegra pensar que ese privilegio no ha recaído en una de las horas de mis noches.

Ha muerto.
Esta noche,  la tierra está exhausta, agotada por observar tanto sufrimiento de su Dueño.

Esta noche, en los amigos del Señor reina el desaliento y el miedo.
 
Sin embargo el viento, que es fuente de sabiduría, esta vez no esparce el aroma tremendo de desesperación que surge tras los asesinatos crueles.
Hay algo en el aire de expectativa, de alerta, de germen de alegría.

Prometo estar atenta para no perderme lo que suceda

Quizás la novedad tenga que ver con algo que se observa desde mi perspectiva.
Dicen que tras su muerte, surgió agua y sangre de su pecho.
Eso yo no lo sé, yo no lo he visto.
Pero desde donde estoy, visión privilegiada, sí que he notado al salir esta noche, todo, absolutamente todo, empapado, calado, encharcado e  impregnado de Amor.
Aunque los de allá abajo, no parecen darse cuenta.

En los ojos de la Madre, desgastados por sufrir,  chispean brillos de esperanza.

Veremos que pasa.

Si le cuento al sol lo que esta noche he visto, no me creerá.

He visto al Señor sufrir una agonía en el alma.
Abandonado y en soledad, padecer la aterradora perversión del pecado.
Y aún así, decir "Así Sea"
He visto al mismo Dios Omnipotente maltratado, atado, llevado de un lado a otro, escupido y apaleado. 
Su carne desgarrada, su cara inflamada, su cabeza coronada de sangre.
Extenuado, sin dormir
Molido, destrozado.
Solo.


He visto como golpeaban a la Verdad con mentiras, a la Palabra con insultos y blasfemias.
Por todos lados se alzaban palabras que le acusaban.
Le calumnian, se burlan, reniegan, inventan.
Voces que humillan. Palabras asesinas que buscaban desgarrar a la misma Vida.
Traicionado por  los enemigos y por los amigos
Solo

He visto como tanto sufrimiento, tanta injusticia, no conseguía  romper su determinación de llegar al final y vencer.
Nada  conseguía ahogar su mirada de Amor, a pesar de los ojos totalmente hinchados y morados.

jueves, 21 de abril de 2011

Luna de Jueves Santo

He esperado inquieta la llegada de esta noche. Aparezco en el cielo.

Veo al Señor y sus amigos caminar hacia un huerto. Algo grande ha pasado en esa casa en donde han cenado, que todos salen tocados. Se les ve en la cara que están contentos, asombrados, inquietos. Con la alegría y el temor de quien intuye ya ha encontrado su sitio, su misión. Algo ha pasado allí dentro, en esa casa.

Les he preguntado a las estrellas, que siempre saben más cosas de las cuentan. Nunca explican lo malo, y de lo positivo solo lo que consideran oportuno.
Hoy, con cada centelleo tintinean un sonido, un "sí". Me dice un ángel que reflejan con sonido y brillos, la entrega renovada, donación diaria, de esos hombres que marcados como sacerdotes, harán posible que el Señor acompañe, alimente y reconforte a los peregrinos terrestres.

Y yo que no entiendo de que está hablando, sigo mirando.

Mientras caminan, comentan entre ellos algo de un cambio radical en la forma de contar, de medir.  Espero que no modifiquen las horas del día, o  mi aparición en los meses. Ahora que ya todo el firmamento tiene aprendidos los tiempos, un nuevo orden podría ser un desastre.
Pero no, parece que el cambio es en la medida del amor. Ya no se valorará poniendo como ejemplo el amor de un soldado a su patria, el de un sabio a la sabiduría, el de una pareja o el de una madre.
Ahora la unidad de medida del amor es el Señor.
Con toda la inmensa alegría, con todo el profundo dolor. 

Uno recuerda a su abuela. Cuando la nieta de apenas un añito, enfermó gravemente, agarraba al bebé y la abrazaba con fuerza, casi estrujándola.
Quería tenerla muy cerca, intentar transmitirle la vida que se le iba.
Con esa imaginación que tienen las abuelas, le decía que ojalá pudiera convertirse en pan, en alimento,  para poder estar aún más cerca de ella, para acompañar los latidos de su corazón, para demostrarle que estaba a su lado y no la iba a dejar sola.

Llegan al huerto.
Cada uno observa el corazón del Señor, y se miran el propio por dentro.
La diferencia es abismal. Los errores demasiados, algunos incluso están como incrustados en el alma. 
Necesitan ayuda. Alguien tendría que trabajar, que pagar mucho para poder rehacer sus almas y así tener la oportunidad de volver a empezar.

El Señor reza. Sus amigos duermen.

Creo que esta va a ser la noche más larga. También la definitiva.

Voy a seguir observando. Luego os cuento

miércoles, 20 de abril de 2011

Luna de miércoles

Esta noche he tenido más suerte, el Señor está sentado fuera. Llega la Madre y se sienta a su lado.
Los dos me miran, miran la luna ya casi llena.

María le cuenta otra vez el momento de la anunciación y cuando los pastores y los reyes fueron a adorarle a Belén. Juntos recuerdan la infancia, los amigos, los viajes, Egipto, Nazareth, los vecinos, la carpintería, los momentos de oración de los tres: Jesús, María y José, los discípulos, las comidas....

Un golpe de aire frío y la Madre se estremece.

El Señor sonríe, le pasa una manta por encima de los hombros y susurra: "No te dejaré sola, Mamá. Cuando llegue el momento, todo ocurrirá como está previsto. Es necesario. No tengas miedo". Ella, siempre preparada para seguir los pasos de su Hijo, también sonríe. Con mirada cómplice aunque esta vez algo triste.

Me dicen los ángeles, que en unos días, cuando El sufra, Ella también sufrirá con Él.  
Le dolerán sus golpes y será herida por los desprecios que Le dirijan.
Ambos sentirán el tormento de ver el suplicio del otro.
Casi agonizará con Él y si no llega a morir al mismo tiempo, será por algún milagro divino.

Amará como El le ha enseñado.
El y Ella lo saben. El sufrimiento se acerca. Y con él, la victoria definitiva.
Me queda poco para llegar a luna llena.