Esta mañana le han asignado un trabajo urgente de un compañero enfermo. Toda esta semana le tocará trabajar en la empresa del cliente, situada en una zona muy vital. En la misma manzana conviven un restaurante italiano, una tienda de productos electrónicos, un súper, un chino y una iglesia que desde hace un mes abre ininterrumpidamente de 8 a 21h.
En la capilla. a solas, mirando fijamente a la cajita, Le pregunta ¿Pero qué quieres? ¿Por qué tanto tiempo perdido?
Y el Señor disfrazado de pan, le escucha.
Él ha vivido con él, con los dos, toda la historia; desde que quedaron para ir al cine y empezaron a salir hasta que han quedado para un café y han cortado.
Se podría quitar el disfraz, pero la apariencia en estos momentos es lo menos importante.
Se podría quitar el disfraz, pero la apariencia en estos momentos es lo menos importante.
El encorbatado no lo sabe, pero no busca un rostro.
Necesita paz, Alguien que le escuche, le conforte, acoja y le de esperanza.
Necesita paz, Alguien que le escuche, le conforte, acoja y le de esperanza.
¿Y si Él no le está escuchando?
Si, de alguna misteriosa manera, el Caballero Disfrazado lo ha organizado todo (asignación de cliente, cliente cerca de iglesia, iglesia con horario amplio desde hace un mes ) para poder estar cerca del encorbatado triste,
¿cabe pensar que ahora se va a hacer el sordo?
¿cabe pensar que ahora va a dejarlo solo?










