miércoles, 2 de junio de 2021

Déjate querer En mi savia

Las ocho eran, la tarde que se va y vuelve .. y me sorprendiste con una danza Entre las ramas salpicadas de verde, las hojas brincan y bailan . Mezclan perfiles y sombras, saltean plata y esmeralda. Dejan que el sol se deslice, mientras el viento apuesta la flexibilidad de las ramas La brisa enreda mi cabello, la vida se cuela en mi alma. La tensión del día se derrite y aparece una sonrisa calma Las ocho eran....y sé que me amas

lunes, 5 de abril de 2021

Su mano

Necesitaba apoyo,
 y he sentido su mano sobre mi hombro
Su palma herida dando fuerza

viernes, 2 de abril de 2021

En el principio... los pies

 Diseñó el pie, dos pies. 

Sin escatimar en  músculos ni huesos... 

Coordinados sostener el peso del cuerpo, para andar, para correr, para ponerse de puntillas y besar la mejilla del padre, para ponerse de cuclillas, para acunar,...

Diseñó las manos, dos manos, cada una con cinco dedos. Para acariciar, para saludar, para dibujar , escribir, para trepar, cocinar,  para notar la temperatura, tantear, para agarrar de la mano, percibir la suavidad o rugosidad...

Y en esas manos, y en esos pies.., el Hijo pidió un espacio en donde estampar su marca de amor.

Con dolor inmenso por los que rechazaron la mano, una llaga en la mano derecha. 

Con amor enorme por los que sin saberlo buscaban cobijo, una llaga en la izquierda

Con tristeza grande por el dolor provocado al Padre, una llaga en el pie derecho 

Con tormento por el amor despreciado, una llaga en el izquierdo


En el principio..... el silencio

El trinar de los pájaros, el gorjeoo, el ládrido de los perros vigilantes de su terreno... a lo lejos.
El viento rozando las hojas..
Las olas que rompen con estrepito
El tintinear del cristal
El repicar de las campanas
El chasquido tierno de un beso
El llanto de un niño
La nana de la abuela
El "sí quiero"
Inmensa gama de sonidos que Dios dispuso para decorar nuestros días

La tierra que se rompe, el cielo se desgarra
El amor de Dios que se derrama
Un segundo y todos callan
En asombro, en respeto, en dolor 
Dios ha vencido, Jesús ha muerto
Silencio

En el principio... el sol y la luna

En el principio el sol y la luna eran como dos niños, dos amigos haciendo teatro 

Cuando uno entraba en escena, el otro contemplaba desde fuera.

Se cedían el paso, se reian, comentaban los cambios de escenario y los movimientos de las personas. Incluso, alguna vez, uno se colaba en la escena del otro, así como escondido entre las cortinas. 

El sol y la luna, orgullosos de su papel en la historia de la tierra.


Esa noche, la luna contempló lo que jamás pensó que ocurriría. 

Al gran Señor aniquilado por intentar recuperar  a los habitantes de la tierra

Quería irse quería quedarse quería iluminar el mundo para que se dieran cuenta 

Hizo lo que pudo, y nadie fue a ayudarle

Sus amigos.... dormían. El único despierto, el que lo traicionaría


Pensó que al llegar el sol, con su luz, sí que lo verían. 

Las personas estarían despiertas, ya descansadas, con las ideas claras, los rincones iluminados

Y le salvarían, o le ayudarían, o le adorarían, o le agradecerían

No solo no ayudarón... le matarón

Solo Ella, una mujer su madre , rezando 


En el principio... los árboles

Pinos, abetos, nogales, palmeras, acacias, cerezos.... 
Recién hechos
Todos , cada uno, era bello
Grandes, frondosos, plateados, verdes, lilas, enanos, espigados, austeros o repletos de flores.... 
Los observaba, con calma, lentamente. Y con su contemplación  les daba  sentido
Al llegar a un rincón del paraíso , la mirada del Padre se detuvo.  
Instante de tristeza y angustia 
Y rozó con su dedo , la rama del olivo. 



Y te quedaste

y Te quedaste,
 conmigo,
siempre,
cerca.
Me esperas 


miércoles, 27 de enero de 2021

Primer día

Descubrí, al otro lado de  la ventana de mi cuarto, las ramas más altas del árbol. Nunca me había fijado en ellas.  Sacudían sus hojas, saludándome, intentando hacerme sonreír con su estranbótica danza.

Ahora, cada noche, antes de dormir, miro a través de sus ramas, la vidriera del último piso de la finca de enfrente. Las luces están apagadas, aunque yo sé que está despierto. Miro hacia arriba. Entre los edificios, apenas se distingue el brillo de tres estrellas. 

Esta la última conversación del día, tendría que ser secreta. Pero el árbol no se retira, ni siquiera disimula o se hace el dormido. El , con toda su caradura , se queda escuchando. A veces se burla Otras se queda quieto, atento, O me envía caricias, o remueve el aire para que me vuele el pelo

Hoy dijimos que sería mi primer día, el que marca el inicio del proyecto. .. y he acabo sin misión y con el pelo encogido. 

Mientras espero en la peluquería, escribo a Alberto, el profesional  que hace dos años se encargó de acondicionar el piso al que nos mudamos Necesito que me reserve el primer día que tenga libre para arreglar  varios desperfectos que han aparecido en estos años. Llevo tiempo pensando en llamarle pero nunca encuentro un momento. Empiezo el whastpp presentándome, por si no me tiene en la agenda, (dos años es mucho tiempo)  y preguntándole si están bien. Escribo comentándole mi intención de llamarle, y los arreglos que necesita el piso, hasta que se acerca la peluquera, Dejo el móvil.

Empieza la sesión con mi pelo. Mientras va cortando,  me habla  sobre los puentes que hay en el cabello,  el producto que los rompe, para crear tirabuzones, y el producto que hay que añadir para  volver a unir puentes. Entre explicaciones de rizos, puente, rotura, tinte, color y más puentes,  la tijera ha  hecho su agosto, y mi cabeza ha reducido su peso. 

Cuando vuelvo a mirar el whastpp, Alberto me ha contestado.. un tanto sorprendido. Solo ha recibido los mensajes presentándome y preguntado como está, el de los arreglos no llegó a salir de mi teléfono. 

Entre cabellos,  tijeras y champús, móvil y reparaciones, olvidé pasar a recoger mi misión.... Vaya primer día - pienso.

Y allí, desde la ventana oscurecida, sonríe. Envía un golpe de viento, que agita  las ramas, balancea las bolitas Dibuja en el aire un "buenas noches" . 


sábado, 16 de enero de 2021

Estrellas

Poco antes de Navidad, de noche, por un resquicio de una ventana, se coló una tempestad  de estrellitas. Como un torbellino, recorrieron todo el piso, de arriba a abajo Se metieron  en los armarios, subieron al techo, acariciaron las alfombras.... y se fueron  sin hacer ruido

Por la mañana solo vimos la ventana entreabierta; por la tarde  encontramos su rastro Desparramadas por la casa, en pequeños grupos, montones de estrellitas hacían chispear el ambiente. En un jarrón de cristal, burbujeaban las redonditas;  de la lampara de pie, caían en cascada  lágrimas blancas. En en centro de mesa, unas rojas palpitaban enviando mensajes en clave a las pulguitas brillantes que se escondían en la planta de Navidad. Entrelazadas, las de luz blanca fría y las de luz  blanca cálida hacían cosquillas a los libros . 

Nos han acompañado todas las Navidades. Por las mañanas dormían, al atardecer se empezaban a activar, para centellear por la noche.

Ahora, pasadas fiestas, de un día para otro,   han desaparecido  Los muebles  permanecen quietos, mudos, no quieren dar pistas sobre como se fueron. Las echo de menos. .En cuanto me despisto, mi mirada las busca, revisando paredes, lamparas, armarios, plantas. Pero ya no están.

Desde el otro lado de la ventana,  el árbol me indica que me asome. Balanceando las ramas  ha guiado mis ojos hacia el cielo

Y allí, bien altas, he podido volver a verlas ¡ 


lunes, 21 de diciembre de 2020

El peregrino

La tarde iba sustituyendo la débil calidez del  mediodía, por la frialdad del viento invernal. 

Pasos  y  conversaciones se hacían más lentas y meditadas. El silencio iba ganando terreno. 

Al grupo de caminantes, se incorporó  un peregrino. Se dirigía a Jerusalén. 

Su voz capto la  atención de Noa. El peregrino compartía las palabras que había escuchado. 

Ellas, sus palabras,  despertaron el corazón de Noa 

Link ---  El Padre le dijo a su Hijo, pensando en cada uno de nosotros, “el que Tú amas está enfermo”


sábado, 19 de diciembre de 2020

Cuando nazca

Todo el día esperando ese momento : el final de la etapa. 
Antes del atardecer, detenemos el recorrido: llegamos al punto de descanso. Re encontrar  a los compañeros de camino, los adelantados y los últimos. Dejar los fardos, alimentar a los animales, calentar algo para la cena en grupo, limpiar lo ensuciado y disponerse a dormir.  
En ese trajín,  me acerco a María. Ella me escucha. 
Un caminante me ha contado que en su tierra han decretado responder al dolor adelantando la muerte. 
Sus ojos casi lloran. Con la mano derecha acaricia su vientre, coloca la izquierda sobre mi cabello  
Mi alma se calma.
Se recupera, me mira y busca mostrar  un gesto, una sonrisa de esperanza
 Susurra :  "Cuando nazca, ¿Le cuidarás?, ¿le harás sonreir?"
 Afirmo con la cabeza
Nos llaman reclamando la cena

 

domingo, 20 de septiembre de 2020

Horizonte

Una vez al mes, el primer sábado, zarpa un barco destino a América. 
El sol lo sabe. Tanto tiempo separado de la luna, apenas coincidiendo con ella , lo ha vuelto especialmente sensible a las separaciones. Por eso intenta ganar tiempo para las despedidas  Esa mañana amanece lento,  desplazando suavemente  la oscuridad.  Es cuidadoso con sus rayos. Ilumina, acaricia, acoge y calienta,  no deslumbra ni quema. 
El muelle, se va cargando de gente, familias, vecinos , grupos de niños. Entre los que se van, hay llantos, abrazos sonrisas. A un lado, un chico solo Nadie ha venido a despedirlo porque no tiene a nadie que vaya a echarlo de menos. Sin unas manos que añoren las suyas ni una mente que se pregunte cada noche donde estará durmiendo Nadie rezará por él? Las pocas pertenencias van en un saco que carga al hombro Miro con respeto el barco. Intenta no pensar en el agua, su profundidad, el mareo, pánico a caer al mar.... Se esfuerza por concentrarse en la nueva tierra Caminando al acceso al barco, se cruza con los  otros pasajeros que están despidiéndose de sus familiares y amigos Un pinchazo muy fuerte hiere su  corazón. Rápidamente dirige su mirada al suelo, no quiere ver, no quiere sentir. Intenta pensar ... pensar en nada.   
Ya van subiendo

Natalia se aparta del grupo, camina a lo largo del muelle buscando un espacio despejado. Un poco más allá una familia se despide de dos varones Los conoce, viven dos casas mas allá de la tía Francisca. El hijo mayor de la familia junto a su tio, hermano del padre, parten buscando un futuro para todos, con la esperanza de volver pronto a recogerlos  Son unos quince, que mezclan llantos, risas, consejos, abrazos, miradas.... Un gesto del padre, los últimos abrazos y se dirigen todos a la plataforma por donde subirán al barco. Espera que se vayan y se apropia de ese espacio vacio. Apoyada  en la valla repasa con su mirada repasa el barco Grande, enrome, repleto de historias.  No quiere mirar a lo lejos, pero sus ojos se le escapan  al horizonte, ese tras el que se esconde una tierra mágica.  Aun sabiendo que no es posible ver tierra, sus ojos se empeñan en escudriñar a lo lejos. Pero el horizonte, celoso de su misterio, no muestra ni una migaja de ese otro universo. 

Quisiera volar, alejarse de este muelle, de la ciudad , de las desilusiones y fracasos que pesan y por la noche no la dejan respirar. Confía que todo ese peso no podría soportar el viaje, y llegaría al nuevo destino, ligera , vacía con espacio para nuevas ilusiones. 

Desde lo de Alberto, su vida ha quedado  sumergida en una niebla espesa, densa , perpetua, sin luces ni chispa de ilusiones. No consigue eliminarla. Al contrario, empieza a encontrar un placer mortífero en pasear los pensamientos en la tóxica bruma   No encuentra salida, quizás escapando , lejos....... 
Sueña con despertar sonriendo, caminar bajo la lluvia cantando, estirarse en la hierba primaveral y dejarse acariciar por el sol
El astro la mira. Recuerda sus risas, su frescura, sus canciones. Duele verla tan triste.  Intenta distraerla esparciendo brillos en forma de sirenas, sobre las olas. Los ojos de Natalia se van llenando de agua, en pocos segundos caerá la primera lágrima. Tres ,dos uno.... Una enorme gota se desprende y baja acariciando sus mejillas. Cae sobre el mar, ese que la llevaría a la nueva tierra. 


domingo, 30 de agosto de 2020

Maravillas

Siempre que se acerca a la playa, el mar le hace llegar un obsequio Él insiste en que no son esos regalos, sino la tranquilidad que le contagia el rumor de las olas lo que hace que se pase horas  paseando por la orilla. El mar, cuando lo escucha, murmura y rie 

Esta mañana, caminando descalzo por la orilla, ya pasadas las rocas, de repente se ha parado. Ha mirado la arena, el mar, la arena... la intuición era cada vez más fuerte. Ahí, a tres metros de sus pies  junto al mar. se ocultaba una figura. Para poder rescatarla sin hacerle daño, el hombre recoge arena repleta de mar y la amontona sobre el escondite. Cuando la montaña de arena ya era importante, poco a poco la ha ido  retirando. Despacio, con cariño, intentando no dañar su piel, acariciando cada perfil, despejándolo de los granos de arena. Ella se deja  descubrir, sin moverse, sin pestañear.  Va apareciendo el cuerpo de una sirena, recostada sobre la arena, de perfil  con el rostro orientado al mar , dormida en la orilla,

Los niños que rondan las olas, enseguida se dan cuenta del descubrimiento. y de como el mar avanza quizás arrepentido, buscando  recuperar su princesa. Rapidamente, los pequeños se movilizan para  contruir una muralla, de arena, que impida al mar besar a la sirena Unos arrastran la arena, los otros la agrupan, a lo ancho y a lo alto, la golpean, cohesionan...  El mar insiste, Y vuelve, y va , y viene... consiguiendo consumir  trozos de la barrera 

Cada minuto, la sirena surge más perfecta, más fina, más perfilada. Cada 60 segundos  el mar recibe refuerzos con los que golpear la barrera

El escultor ni lo mira Está descubriendo las manos, un dedo y otro, quitando la arena que ha quedado entre sus dedos, acariciando la mano. 

Los niños, tenaces, seguros, se van... y vuelven con rocas, con piedras. Si el mar se come la arena, tendrá que luchar contra las rocas. 

Los cabellos de la sirena se derrraman sobre su cara. La muralla de  pedruscos la defienden del  mar.  Los niños  refuerzan la fortaleza . El escultor se concentra en su tarea. 

Prodigioso el  de mar, de arena, de escultor, de niños. 
El Maestro,  sonríe. Fascinante
Y las maravillas se multiplican 



jueves, 6 de agosto de 2020

Plantas

El pequeño ha  recorrido el  minúsculo patio, despacio, mirando cada planta
Se ha parado delante de cada una, tocando suavemente sus hojas, observando su estructura, acariciando los pétalos
A cada una le ha dirigido un elogio... Que si ese verde veteado de blanco es hermoso,  o que gracioso es el tronco enrollado Ha admirado el  miedo que dan las espinas que llevan hasta la hermosa rosa., ha ensalzado a la que sube recorriendo con su tallo , el perfil del tejado.
Su madre lo observaba. Bajito, muy bajito, ha murmurado: ojala cuando crezca, también  sepa encontrar en cada persona algo que admirar, y que no le de miedo comunicárselo

lunes, 3 de agosto de 2020

Dar recibir

Dos de agosto.....
Descanso En  familia.
 Palabra escuchada con tranquilidad, con tiempo para que vaya calando y tiñendo las entrañas de risas
Acercarse al pie de la cruz, en el momento en el que el mundo vibra , en el instante en el que todo se decide, presentes en el segundo de la victoria
Poco antes de recibir el gran abrazo, el emisario nos hace entrega de  la paz del Señor, en un gesto que ya es costumbre 
" la paz del Señor esté siempre con vosotros. Podeis da.... "
Parada en seco
En medio segundo .... intenta esconder la sonrisa, silencio, ceño un fruncido de  "ay como lo arreglo", bombilla en los ojos, idea que brilla 
" Podéis recibir la paz de Dios"